Coches en la carretera que no son tal, golpes en los vehículos que aparecen por arte de magia o dolores físicos inexistentes son algunos de los problemas a los que se enfrentan a diario los peritos de seguros, un colectivo formado en Galicia por cerca de 225 profesionales y que ahora tiene un nuevo enemigo: la crisis.
La actual situación económica está provocando una mayor utilización de la clásica picaresca por parte de los conductores, sobre todo si en el accidente de tráfico está implicado un solo vehículo. ”Cuando hay dos personas, los partes de accidentes suelen ceñirse a la realidad; con una sola, la situación cambia”, explica Juan Ángel López Rouco, presidente de la Asociación de Peritos de Seguros y Comisarios de Averías.