Las marcas británicas Rolls Royce y Bentley, la primera de BMW y la segunda del grupo Volkswagen, se disputan el gran lujo en el Salón del Automóvil de Fráncfort con dos nuevos modelos, el Rolls Ghost y el Bentley Mulsanne.
El Rolls Royce Ghost, reconocible como un miembro del estilo Phantom, aunque con dimensiones ligeramente menores, cuyo prototipo se mostró el pasado año en el Salón de París bajo la denominación 200EX.
Los diseñadores, según la marca, han encontrado la inspiración para este modelo en los muebles contemporáneos, la arquitectura y yates, pero también en el espíritu de la década de 1930.
El Ghost está movido por un nuevo motor V12 twin-turbo de 6.6 litros que produce 563 caballos de potencia, suficientes para impulsar al coche de 0 a 100 km/h en sólo 4,7 segundos, lo que le convierte en el coche más potente jamás construido por la marca.
La potencia se transmite a través de una caja de cambios automática ZF de ocho velocidades de nueva creación.