Enzo Ferrari, un apasionado del automovilismo de competición, empezó su carrera automovilística disputando títulos deportivos con modelos de la marca Alfa Romeo allá por 1929 con la Scudería Ferrari.
Uno de los modelos con los que llegó a competir, un Alfa Romeo 8C, es hoy en día la joya de la colección de un empresario español y se dice que podría alcanzar un valor en el mercado de más de 8 millones de euros.
La muerte de Enzo Ferrari fue anunciada al público dos días después de ocurrida ésta, ya que había pedido enmendar los dos días de retraso en que había sido inscrito al nacer.