Valentino Rossi este año ha sudado tinta para imponerse frente a la ‘chavalada’ que se empeña en querer sucederle. Pero el de Tavullia ha vuelto a demostrar quien manda y se ha colocado la novena corona de la temporada 2009. Al título, la copa y los aplausos que se ha llevado el italiano, se le suma un regalo con el que se quedó las ganas en 2008: un BMW M3.
Era tradición que, durante el llamado Gran Premio Cero, se ofreciese un flamante BMW como premio al que ganara esta honorífica pole. Es verdad que este año no hemos disfrutado de este simbólico GP, pero BMW, uno de los principales patrocinadores del Mundial de Motociclismo, ha decidido seguir entregando el premio a los pilotos de Moto GP. Eso sí, a final de temporada y como recompensa al mejor del año. Con el mundial en la saca fruto de seis victorias, trece podios, siete poles y seis vueltas rápidas, Valentino ha sido considerado como justo vencedor por BMW. A eso se le suma que tiene nueve títulos mundiales, sólo superado por Giacomo Agostini, con 103 victorias, 164 podios y 58 poles.